Autogás: otro combustible alternativo para los vehículos

El sector automovilístico siempre está en continuo cambio y evolución, hace apenas diez años las opciones a la hora de repostar con nuestro automóvil eran bastante limitadas: gasolina sin plomo o gasóleo, variando a lo sumo el octanaje y cantidades de azufre respectivamente.

Ahora podemos hablar de gas natural comprimido, hidrógeno, motores híbridos de gasolina o gasóleo y electricidad, bi-fuel con gasolina, e incluso vehículos eléctricos 100% donde encontramos “enchufables” para cargar en la red doméstica, eléctricos de autonomía extendida, que generan electricidad una vez consumida la disponible en sus baterías… Las opciones no paran de crecer, mezclarse, y reinventarse sin darnos tiempo a asimilar lo que nos podría deparar el futuro.

Pero hoy queremos compartir con vosotros la interesante alternativa que plantea la AOGLP y que es el presente, pues ha ganado mucha presencia en el sector: nos referimos al gas licuado de petróleo (GLP) o autogás.

Vehículo repostando autogás GLP

Se trata de un combustible alternativo a base de gas propano y butano obtenidos mediante la extracción y el refinamiento del petróleo. Es decir, el autogás nace del aprovechamiento del excedente de gases que resultan al destilar la gasolina y el gasóleo del crudo que llega a la refinería.  Además, este origen tan ecológico vela por el medio ambiente al ser mucho más limpio ya que no contiene ni plomo, ni azufre.

Al generar un 15% menos de CO2 y un 68% menos de óxidos de nitrógeno, contamina mucho menos y lo que es aún mejor: produce un 99% menos de partículas de carbono,  que son las responsables de la creación de carbonilla que tanto perjudica nuestro motor. Al no acumularse carbonilla alargamos la vida útil de todas las piezas que forman parte del mismo.

Lo más curioso es que este sistema de alimentación no sustituye al de gasolina, permitiendo combinar uno u otro según lo que nos quede en la reserva del depósito de cada combustible.

El GLP además tiene un precio de mercado muy inferior al combustible tradicional: cuesta aproximadamente la mitad que la gasolina, por lo que aún teniendo un 20% más de consumo de combustible que un vehículo con motor gasolina, tal como se estima, sigue suponiendo un ahorro considerable.

Respecto al coste del kit que transformará tu vehículo es de 2.500€ aproximadamente y la capacidad del depósito va de 25 a 80 litros de autogás, reservando siempre espacio libre para que el gas líquido se expanda si lo requiere.

Actualmente 8 de los 15 millones de usuarios que emplean este combustible lo hacen en países europeos, pese a que en nuestro país sea casi un desconocido con sólo 108 surtidores de GLP repartidos por España, donde se reposta este gas que se transforma en líquido en el depósito gracias a la presurización.

¿Consideras interesante realizar esta conversión a tu vehículo? ¿Conoces otros tipos de combustibles que no hayamos mencionado? ¡Déjanos tu comentario!

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